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San Marcos Resiste

Los sanmarquinxs no somos terroristas

Publicado: 2017-04-01

Ser sanmarquino más que una condición es una cualidad que se adquiere desde el mismo instante que uno decide postular a San Marcos. Cuando te enfrentas por primera vez al examen de admisión y te das cuenta que lo que te están preguntando apenas si lo viste en el colegio, empiezas a cuestionarte una y otra vez acerca de cómo funciona todo y por qué funciona como funciona, si consigues pasar el examen, con todo y el enorme orgullo que eso trae, una enorme necesidad de conocimiento te embarga, porque te das cuenta que las cosas que se suponía que tenías que saber nadie te dijo que las estudies, entonces el sanmarquino comienza a formarse a si mismo a diario.

Te enfrentas a la ciudad teniendo que viajar en promedio dos horas para llegar al campus, te cuestionas temas de urbanidad, organización gremial del sector de transporte, el estado de las carreteras y los servicios públicos que tenemos en Lima. En el viaje, que siempre es larguísimo no importa la distancia que recorras, consigues leer un par de separatas, hacer un ensayo sobre la realidad del caótico tránsito en Lima y hasta tienes tiempo de planificar lo que tienes que hacer el resto de la semana y también prestas atención a las personas que viajan contigo y ves la ciudad con otros ojos, analizas lo que te rodea como protagonista del cambio.

Si sobreviviste el viaje y llegaste (a tiempo) para las clases, ves una larga fila de compañeros esperando en el comedor, porque no tienen la suerte que tú tienes y tuvieron que salir más temprano de casa porque viven más lejos y no pudieron como tú tomar desayuno, por eso hacen fila, y por eso te cuestionas una vez más qué  es lo que hace que todo funcione como funcione, y te solidarizas con tus compañeros, y te pones en su lugar mientras tratas de encontrar una solución a eso, las preguntas están ahí, esperando que el sanmarquino las formule y trate de encontrar una respuesta.

Cuando llegas al salón de clases, el profesor (quien también tiene que padecer igual que tú el tránsito de Lima para llegar a tiempo y que tiene que hacer malabares para que el sueldo de docente público le alcance y que deja sus libros en la fotocopiadora para que hagas uso de ellos) te plantea aún más preguntas, te hace teorizar sobre la realidad a la que tú y tus compañeros se enfrentan diariamente, el profesor, que tiene la misma conciencia de la realidad que tú, no se limita simplemente a llenar tu cabeza de información, el profesor te llenará la cabeza de preguntas que tendrás que resolver, porque es sanmarquino igual que tú y quiere que las cosas mejoren para todxs.

En medio de la carencia enorme que padece el estudiante de universidades públicas en el Perú, resalta la mayor de todas que es la falta de presupuesto para la Educación, ese es el problema mayor, el causante de que luego, malos funcionarios y autoridades corruptas quieran usar ese presupuesto para su propio beneficio o para el beneficio de sus allegados, dejando de lado la tarea de la universidad pública y ésto es problema de todos los ciudadanos, no solamente problema de los sanmarquinos, deberíamos indignarnos porque las repercusiones de una educación de mala calidad se verá directamente reflejada en la sociedad, se reflejará en las calles, en la falta de urbanidad, en el caos que es Lima, en la falta de planificación desde las cosas más simples a las más complejas. 

El derecho a una educación gratuita y de calidad es un derecho de la sociedad en su conjunto, y es un hecho que debería importarnos a todos.El estudiante sanmarquino no merece ser llamado de terrorista por alzar su voz de protesta, el estudiante universitario no merece ese calificativo infame de parte de un sector de la prensa que minimiza la lucha estudiantil.

Debería ser tarea de las autoridades salvaguardar la misión de la universidad pública, pero hay intereses particulares para que ésto no sea así, y es eso lo que el sanmarquino reclama y siempre reclamará: La Universidad pública peruana debe ser gratuita, debe formar ciudadanos con visión crítica, debe intentar plantear soluciones a todas las carencias que tenemos como sociedad. Lo cierto es que a pesar de toda la corrupción en la que está sumergido nuestro país, a pesar de todas las dificultades que tenemos los peruanos, a pesar de los medios de comunicación que desinforman, a pesar de las autoridades que ven la educación pública como un negocio, a pesar de todo eso, mientras haya un sanmarquino alzando la voz y reclamando los derechos de todxs, habrá esperanza y optimismo en alcanzar el porvenir que tanto trabajo nos cuesta construir, porque la cualidad de ser sanmarquino nos hace plantear soluciones para dejar de ser parte del problema.



Escrito por

Lara Salvatierra

Sanmarquina trotamundos. Tengo de Inga y de Mandinga y mi verbo favorito es Luchar.


Publicado en

larasalvatierra

Perú, Política, Sociedad.